sábado, 1 de agosto de 2009
La Convocatoria del Señor
Dios es Amor: Nos nutre con su amor; nos corrige por amor; nos favorece por amor…
No hay mayor amor más grande que dar la vida por los amigos: Él es el primero en hacerlo.
Y nosotros muchas veces lo seguimos, a través de nuestro desierto, a través del dolor, a veces en el gozo nos podemos olvidar que está siempre a nuestro lado, pero: ¿Por qué lo seguimos?
Hoy la liturgia nos invita a preguntarnos si estamos más ocupados en l pan que perece o si buscamos con afán, con todo nuestro corazón el Pan Vivo bajado del Cielo y si una vez conseguido, como el niño del domingo pasado, somos capaces de compartirlo con neustros hermanos…
No hay mayor amor más grande que dar la vida por los amigos: Él es el primero en hacerlo.
Y nosotros muchas veces lo seguimos, a través de nuestro desierto, a través del dolor, a veces en el gozo nos podemos olvidar que está siempre a nuestro lado, pero: ¿Por qué lo seguimos?
Hoy la liturgia nos invita a preguntarnos si estamos más ocupados en l pan que perece o si buscamos con afán, con todo nuestro corazón el Pan Vivo bajado del Cielo y si una vez conseguido, como el niño del domingo pasado, somos capaces de compartirlo con neustros hermanos…
Pensamiento de Agustín
"Es verdad que tenemos necesidad del pan terreno, porque nuestra carne es de tierra; pero no es posible que nuestra carne reciba su pan, y nuestra alma se vea privada del suyo".
San Agustín
PRIMERA LECTURA: Éx 16, 2-4. 12-15
* En este relato del libro del Éxodo podemos ver por un lado, la acción sacerdotal de Moisés intermediando entre las necesidades del Pueblo de Dios, peregrino en el Desierto y la acción misericordiosa de Dios en respuesta.
Hoy estamos llamados todos a orar, sin cesar, con convicción, gracias a nuestro bautismo, por nuestras necesidades, y las de nuestra comunidad: familia, sociedad, país, por todos los hombres y mujeres del mundo.
A veces podrá parecernos que Dios no nos responde, pero estemos seguros que siempre nos oye y que con eso, es suficiente para empezar a transformar nuestro entorno.
Lectura del libro del Éxodo.
En el desierto, los israelitas comenzaron a protestar contra Moisés y Aarón. "Ojalá el Señor nos hubiera hecho morir en Egipto, les decían, cuando nos sentábamos delante de las ollas de carne y comíamos pan hasta saciarnos. Porque ustedes nos han traído a este desierto para matar de hambre a toda esta asamblea". Entonces el Señor dijo a Moisés: "Yo haré caer pan para ustedes desde lo alto del cielo, y el pueblo saldrá cada día a recoger su ración diaria. Así los pondré a prueba, para ver si caminan o no de acuerdo con mi ley. Yo escuché las protestas de los israelitas. Por eso, háblales en estos términos: 'A la hora del crepúsculo ustedes comerán carne, y por la mañana se hartarán de pan. Así sabrán que yo, el Señor, soy su Dios'". Efectivamente, aquella misma tarde se levantó una bandada de codornices que cubrieron el campamento; y a la mañana siguiente había una capa de rocío alrededor de él. Cuando ésta se disipó, apareció sobre la superficie del desierto una cosa tenue y granulada, fina como la escarcha sobre la tierra. Al verla, los israelitas se preguntaron unos a otros: "¿Qué es esto?". Porque no sabían lo que era. Entonces Moisés les explicó: "Éste es el pan que el Señor les ha dado como alimento".
Palabra de Dios.
Hoy estamos llamados todos a orar, sin cesar, con convicción, gracias a nuestro bautismo, por nuestras necesidades, y las de nuestra comunidad: familia, sociedad, país, por todos los hombres y mujeres del mundo.
A veces podrá parecernos que Dios no nos responde, pero estemos seguros que siempre nos oye y que con eso, es suficiente para empezar a transformar nuestro entorno.
Lectura del libro del Éxodo.
En el desierto, los israelitas comenzaron a protestar contra Moisés y Aarón. "Ojalá el Señor nos hubiera hecho morir en Egipto, les decían, cuando nos sentábamos delante de las ollas de carne y comíamos pan hasta saciarnos. Porque ustedes nos han traído a este desierto para matar de hambre a toda esta asamblea". Entonces el Señor dijo a Moisés: "Yo haré caer pan para ustedes desde lo alto del cielo, y el pueblo saldrá cada día a recoger su ración diaria. Así los pondré a prueba, para ver si caminan o no de acuerdo con mi ley. Yo escuché las protestas de los israelitas. Por eso, háblales en estos términos: 'A la hora del crepúsculo ustedes comerán carne, y por la mañana se hartarán de pan. Así sabrán que yo, el Señor, soy su Dios'". Efectivamente, aquella misma tarde se levantó una bandada de codornices que cubrieron el campamento; y a la mañana siguiente había una capa de rocío alrededor de él. Cuando ésta se disipó, apareció sobre la superficie del desierto una cosa tenue y granulada, fina como la escarcha sobre la tierra. Al verla, los israelitas se preguntaron unos a otros: "¿Qué es esto?". Porque no sabían lo que era. Entonces Moisés les explicó: "Éste es el pan que el Señor les ha dado como alimento".
Palabra de Dios.
SALMO: Sal 77, 3-4. 23-25. 54
* El Salmista recuerda no sólo el paso de sus padres por el desierto por cuarenta años, sino que a cada paso, Dios estuvo con ellos.
R. El Señor les dio como alimento un trigo celestial.
Lo que hemos oído y aprendido, lo que nos contaron nuestros padres, lo narraremos a la próxima generación: son las glorias del Señor y su poder. R.
Mandó a las nubes en lo alto y abrió las compuertas del cielo: hizo llover sobre ellos el maná, les dio como alimento un trigo celestial. R.
Todos comieron un pan de ángeles, les dio comida hasta saciarlos. Los llevó hasta su Tierra santa, hasta la Montaña que adquirió con su mano. R.
R. El Señor les dio como alimento un trigo celestial.
Lo que hemos oído y aprendido, lo que nos contaron nuestros padres, lo narraremos a la próxima generación: son las glorias del Señor y su poder. R.
Mandó a las nubes en lo alto y abrió las compuertas del cielo: hizo llover sobre ellos el maná, les dio como alimento un trigo celestial. R.
Todos comieron un pan de ángeles, les dio comida hasta saciarlos. Los llevó hasta su Tierra santa, hasta la Montaña que adquirió con su mano. R.
SEGUNDA LECTURA: Ef 4, 17. 20-24
* Muchas veces confundimos a nuestra fe particular con nuestra religión, con un estilo de vida, un conjunto de normas morales… hasta decimos: “El cristianismo es una filosofía de vida” si tratamos de darnos a entender a gente no creyente.
San Pablo nos recuerda que no debemos dejarnos llevar por la pura razón. Tampoco adormecerla y solo creer porque sí.
Tenemos que tener un verdadero cambio interior, un encuentro personal con Jesús y los hermanos, una vida comunitaria que irradie y refleje lo que las palabras de Jesús dicen y hacen en mí siempre.
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los cristianos de Éfeso.
Hermanos: Les digo y les recomiendo en nombre del Señor: no procedan como los paganos, que se dejan llevar por la frivolidad de sus pensamientos. Pero no es eso lo que ustedes aprendieron de Cristo, si es que de veras oyeron predicar de él y fueron enseñados según la verdad que reside en Jesús. De él aprendieron que es preciso renunciar a la vida que llevaban, despojándose del hombre viejo, que se va corrompiendo por la seducción de la concupiscencia, para renovarse en lo más íntimo de su espíritu y revestirse del hombre nuevo, creado a imagen de Dios en la justicia y en la verdadera santidad.
Palabra de Dios.
San Pablo nos recuerda que no debemos dejarnos llevar por la pura razón. Tampoco adormecerla y solo creer porque sí.
Tenemos que tener un verdadero cambio interior, un encuentro personal con Jesús y los hermanos, una vida comunitaria que irradie y refleje lo que las palabras de Jesús dicen y hacen en mí siempre.
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los cristianos de Éfeso.
Hermanos: Les digo y les recomiendo en nombre del Señor: no procedan como los paganos, que se dejan llevar por la frivolidad de sus pensamientos. Pero no es eso lo que ustedes aprendieron de Cristo, si es que de veras oyeron predicar de él y fueron enseñados según la verdad que reside en Jesús. De él aprendieron que es preciso renunciar a la vida que llevaban, despojándose del hombre viejo, que se va corrompiendo por la seducción de la concupiscencia, para renovarse en lo más íntimo de su espíritu y revestirse del hombre nuevo, creado a imagen de Dios en la justicia y en la verdadera santidad.
Palabra de Dios.
EVANGELIO: Jn 6, 24-35
* A veces comenzamos a seguir a Jesús por efecto manada: nuestros amigos van a u grupo parroquial y nosotros vamos tras ellos; alguna necesidad nos impulsa a una devoción y comenzamos a ir a misa más frecuentemente en acción de gracias o para pedir un nuevo favor. A veces, un sacerdote durante sus homilías o en la acción pastoral nos mueve a seguir su ejemplo y a cambiar nuestro dormido estilo de vida.
Eso está muy bien para empezar, pero es el encuentro con Jesús, es el deleite de sus palabras y la realidad que día a día va transformando en nuestro interior el verdadero y auténtico motivo para seguir sus pasos.
Aprovechemos este Evangelio para renovar nuestra confianza en Aquel que no defrauda nunca.
Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Juan.
Cuando la multitud se dio cuenta de que Jesús y sus discípulos no estaban en el lugar donde el Señor había multiplicado los panes, subieron a las barcas y fueron a Cafarnaún en busca de Jesús. Al encontrarlo en la otra orilla, le preguntaron: "Maestro, ¿cuándo llegaste?". Jesús les respondió: "Les aseguro que ustedes me buscan, no porque vieron signos, sino porque han comido pan hasta saciarse. Trabajen, no por el alimento perecedero, sino por el que permanece hasta la Vida eterna, el que les dará el Hijo del hombre; porque es él a quien Dios, el Padre, marcó con su sello". Ellos le preguntaron: "¿Qué debemos hacer para realizar las obras de Dios?". Jesús les respondió: "La obra de Dios es que ustedes crean en Aquel que él ha enviado". Y volvieron a preguntarle: "¿Qué signos haces para que veamos y creamos en ti? ¿Qué obra realizas? Nuestros padres comieron el maná en el desierto, como dice la Escritura: 'Les dio de comer el pan bajado del cielo'". Jesús respondió: "Les aseguro que no es Moisés el que les dio el pan del cielo; mi Padre les da el verdadero pan del cielo; porque el pan de Dios es el que desciende del cielo y da Vida al mundo". Ellos le dijeron: "Señor, danos siempre de ese pan". Jesús les respondió: "Yo soy el pan de Vida. El que viene a mí jamás tendrá hambre; el que cree en mí jamás tendrá sed".
Palabra del Señor.
Eso está muy bien para empezar, pero es el encuentro con Jesús, es el deleite de sus palabras y la realidad que día a día va transformando en nuestro interior el verdadero y auténtico motivo para seguir sus pasos.
Aprovechemos este Evangelio para renovar nuestra confianza en Aquel que no defrauda nunca.
Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Juan.
Cuando la multitud se dio cuenta de que Jesús y sus discípulos no estaban en el lugar donde el Señor había multiplicado los panes, subieron a las barcas y fueron a Cafarnaún en busca de Jesús. Al encontrarlo en la otra orilla, le preguntaron: "Maestro, ¿cuándo llegaste?". Jesús les respondió: "Les aseguro que ustedes me buscan, no porque vieron signos, sino porque han comido pan hasta saciarse. Trabajen, no por el alimento perecedero, sino por el que permanece hasta la Vida eterna, el que les dará el Hijo del hombre; porque es él a quien Dios, el Padre, marcó con su sello". Ellos le preguntaron: "¿Qué debemos hacer para realizar las obras de Dios?". Jesús les respondió: "La obra de Dios es que ustedes crean en Aquel que él ha enviado". Y volvieron a preguntarle: "¿Qué signos haces para que veamos y creamos en ti? ¿Qué obra realizas? Nuestros padres comieron el maná en el desierto, como dice la Escritura: 'Les dio de comer el pan bajado del cielo'". Jesús respondió: "Les aseguro que no es Moisés el que les dio el pan del cielo; mi Padre les da el verdadero pan del cielo; porque el pan de Dios es el que desciende del cielo y da Vida al mundo". Ellos le dijeron: "Señor, danos siempre de ese pan". Jesús les respondió: "Yo soy el pan de Vida. El que viene a mí jamás tendrá hambre; el que cree en mí jamás tendrá sed".
Palabra del Señor.
Oración de los Fieles
A cada intención pedimos: Señor, Pan de Vida, escúchanos.
* Para que el Santo Padre continúe alimentando al Pueblo de Dios con el Verdadero Pan Vivo, que sos vos, Jesús. Te pedimos…
* Para que nosotros, Iglesia, sepamos buscarte Jesús con sincero corazón. Te pedimos…
* Para que en nuestro País haya cada día mayor inclusión y alimento para todos. Te pedimos…
* Para que nuestra comunidad de verdadero testimonio del Amor de Dios, traducido en obras y celebraciones Eucarísticas más festivas. Te pedimos…
* Para que nosotros, los jóvenes, sigamos le ejemplo de los Apóstoles y no temaos acercarnos a “la otra orilla” en nuestra sociedad. Te pedimos…
* Para que el Santo Padre continúe alimentando al Pueblo de Dios con el Verdadero Pan Vivo, que sos vos, Jesús. Te pedimos…
* Para que nosotros, Iglesia, sepamos buscarte Jesús con sincero corazón. Te pedimos…
* Para que en nuestro País haya cada día mayor inclusión y alimento para todos. Te pedimos…
* Para que nuestra comunidad de verdadero testimonio del Amor de Dios, traducido en obras y celebraciones Eucarísticas más festivas. Te pedimos…
* Para que nosotros, los jóvenes, sigamos le ejemplo de los Apóstoles y no temaos acercarnos a “la otra orilla” en nuestra sociedad. Te pedimos…
Para Seguir Orando
Liturgia de las Horas
Semana 2° del Salterio
Lecturas:
3. Feria. Núm 11, 4-15; Sal 80, 12-17; Mt 14, 13–21.
4. San Juan María Vianney, pbro. (MO). Éz 3, 16-21; Sal 116, 1-2; Mt 9, 35-10,1.
5. Dedicación de la Basílica de Santa María. (ML). Núm 13, 1-2. 25- 14, 1. 26-33; Sal 105, 6-7. 13-14. 21-23; Mt 15, 21-28
6. Transfiguración del Señor. (F). Dn 7, 9-10. 13-14; Sal 96, 1-2. 5-6. 9; 2Ped 1, 16-19; Mc 9, 2-10
7. San Sixto II, papa y comp. mrs. (ML). San Cayetano, pbro. (ML). Deut 4, 32-40; Sal 76, 12-16. 21; Mt 16, 24-28.
8. Santo Domingo, pbro. (MO). Deut 6, 4-13; Sal 17, 2-4. 47. 51; Mt 17, 14-20
9. DOMINGO 19° DURANTE EL AÑO. 1Rey 19, 1-8; Sal 33, 2-9; Ef 4, 30-5,2; Jn 6, 41-51
Semana 2° del Salterio
Lecturas:
A G O S T O
3. Feria. Núm 11, 4-15; Sal 80, 12-17; Mt 14, 13–21.
4. San Juan María Vianney, pbro. (MO). Éz 3, 16-21; Sal 116, 1-2; Mt 9, 35-10,1.
5. Dedicación de la Basílica de Santa María. (ML). Núm 13, 1-2. 25- 14, 1. 26-33; Sal 105, 6-7. 13-14. 21-23; Mt 15, 21-28
6. Transfiguración del Señor. (F). Dn 7, 9-10. 13-14; Sal 96, 1-2. 5-6. 9; 2Ped 1, 16-19; Mc 9, 2-10
7. San Sixto II, papa y comp. mrs. (ML). San Cayetano, pbro. (ML). Deut 4, 32-40; Sal 76, 12-16. 21; Mt 16, 24-28.
8. Santo Domingo, pbro. (MO). Deut 6, 4-13; Sal 17, 2-4. 47. 51; Mt 17, 14-20
9. DOMINGO 19° DURANTE EL AÑO. 1Rey 19, 1-8; Sal 33, 2-9; Ef 4, 30-5,2; Jn 6, 41-51
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